Mirada


Este mes de Noviembre, he podido observar el gran número de Carboneros Garrapinos que hay por la zona y comparado con otros años, el número es muy alto.
Tenía el comedero abandonado y al ver la cantidad de ellos, decidí probar suerte y retomarlo. Con dos veces que les eché comida, empezaron a bajar innumerablemente.
Una situación muy propicia para probar hacer fotografía de alta velocidad y también poder inmortalizar a esta pequeña ave. Después de varios intentos fallidos con la técnica de alta velocidad, al fin he conseguido algo que me anima a seguir intentándolo. La primera foto de esta serie es una muestra de lo que he conseguido hasta ahora, las demás también han sido realizadas estos meses.


Este Párido es fácilmente reconocible por la mancha blanca de su nuca. Es menos intrépido que la mayoría de sus congéneres y no está tan brillantemente coloreado; pero constantemente llama la atención por su claro y agudo canto. Las notas más características de este canto, una versión piante del sonido de ‹‹afilar›‹ producido por el Carbonero Común, son ‹‹tsitiú-tsitiú-tsitiú›› y un triple ‹‹tsii››, seguido por un trino.
Sus territorios favoritos son los bosques y cualquier lugar en que haya árboles sueltos, particularmente pinos, abetos y otras coníferas. Crían en cualquier agujero adecuado, en un árbol, talud o muro, utilizando frecuentemente los nidos artificiales. Durante la incubación el macho alimenta a la hembra, y si un enemigo potencial se aproxima, ésta aguanta sobre los huevos hasta el último momento, en el que se echa a volar silbando airadamente.
En invierno los garrapinos se unen a menudo a otros carboneros, agateadores y reyezuelos en bandos que vagabundean forrajeando por los bosques. Se han observado dos diferentes cortejos nupciales: en uno el macho corteja levantándose y agachándose con la cola erecta, alas péndulas y plumaje esponjado; en el otro, se inclina hacia delante con la cola extendida y meneando las alas.

Identificación: Cabeza negro-azulada brillante, con una mancha blanca en la nuca; dorso pardo oliváceo ocre, partes inferiores claras excepto el babero negro; sexos iguales.
Nidificación: Ambos sexos construyen nido de espeso forro de pelos y plumas con una base de musgos, en agujero de árbol, talud o pared; pone, en abril-mayo, de 6 a 10 huevos blancos con motas pardo-rojizas; incubación, unos 14 días, sólo por la hembra; los pollos, cebados por ambos padres, vuelan tras unos 16 días.
Alimentación: Insectos, incluyendo escarabajos, moscas y sus larvas, y orugas; arañas; semillas de cardo y otras herbáceas.
Hábitats: Bosques.
 







4 Amigos dejaron su comentario.

  1. Uge dijo:

    Me parecen una auténtica pasada como has conseguido detener el tiempo en la primera fotografía, la nitidez y el foco en el pajarillo, la simetría de las alas y la composición de toda la foto.
    La segunda también me gusta bastante por la pose tan chula que tiene el carbonero.
    Podría resultar de ayuda poner debajo de cada foto la velocidad y la apertura con que se ha hecho.

  2. Muchas gracias Uge, me alegra que te gusten y tomaré en cuenta tu consejo, poner a pie de foto los datos técnicos de la abertura y velocidad con que se han hecho.
    Muchas de las fotos que están en este blog, también están colgadas en Fotonatura, donde podréis ver con qué valores se han realizado
    Un saludo.

  3. Dani dijo:

    Hola Santi, cada foto tuya es una pequeña obra maestra. De la primera qué te voy a decir. El comedero que tengo montado aquí lo tengo abandonado pues últimamente dedico cada salida a buscar al oso. Hace menos de un mes lo volví a ver de nuevo.

    Además quisiera desearte una Feliz Navidad en compañía de tu familia. Y que 2013 traiga muchas jornadas de campo, monte y hide. Que traiga buenas luces y mejores fotos.

    A ver si nos vemos y sacamos unas fotos.

    Un abrazo

  4. Hola Dani:
    Que alegría saber de ti. Muchísimas gracias por los comentarios, en mi ego vanidoso desearía que realmente cada foto fuera una pequeña obra de arte y en eso pongo todo mi esfuerzo y dedicación, aunque me temo que me queda mucho que aprender; son los halagos como los tuyos, los que me animan a seguir, recompensando todo el esfuerzo realizado.
    Muchísimas gracias Dani.

Con tus comentarios aprendemos todos, no te cortes, dime lo que opinas de mis fotos.